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Diez mil

Anoche soñé que escribía una gran novela de más de 10.000 páginas, y mi mano no se cansaba. Y la vida que describía no era la mía, pero se parecía mucho. Hablaba cientos de idiomas, unos más claros que otros, y también amaba a miles de mujeres, y creo que fui amado por algunas decenas de ellas. No importaba si lo que decían mis personajes era cierto. Con poner algunos puntos suspensivos en los lugares adecuados, lograba espantar a la muerte. El narrador lo era todo, sí, pero  también estorbaba. Sentía que tenía dentro muchas cosas que contar. Fíjate, para llenar diez mil páginas. Cada cierto tiempo, no sólo hacía genuflexiones extrañas, sino que oraba a algún dios dispuesto a escuchar. Alguien invisible me pasaba la mano por el cabello, y este gesto me recordaba a uno igual que hacía mi propia madre, años atrás. Tengo que decir que esa novela la escribí de un tirón un sábado por la noche, mientras escuchaba la música de una banda sonora. Y que al mirarme reflejado en la pantalla de...

Oxalá

La mente embotada me impide dedicarme en cuerpo y alma a las oposiciones de tu cuerpo. Ojalá el próximo verano nos traiga sudores árabes y helechos primigenios tras las dunas. No he podido aprender otro idioma que tus silencios. Educar a otro es imposible, educarme es una utopía.. Ojalá mis pulmones vicien este aire más de lo que contamina tu indiferencia. Ya no puedo más. Sed de arena..

Crítica de Democracia, novela de Pablo Gutiérrez.

Hubo un tiempo en el que buscaba leer prosa arriesgada o experimental, con referencias y modos metalingüísticos, o sacados de otros géneros como el cine, la tv o internet. Pero no todo el mundo puede, ni debe, ser Roberto Bolaño . De Pablo Gutiérrez no sabía nada, no conocía sus libros anteriores. Me dejé motivar por el texto de las solapas, y lo agarré de la estantería de la biblioteca del pueblo. Craso error. Hoy lo devolve ré sin terminarlo, aburrido. La historia, demasiado fragmentada y coral, no parece concluir nunca. El personaje principal, Marco, recién desempleado y con ínfulas de artista, con el cual pude vagamente haberme sentido identificado al principio, va desgranando sus orígenes y exrravagancias, mezclando su trayectoria con otros personajes que forman el medioambiente de su actual vida limitada y sin horizonte. Pero, ¿adónde nos quiere llevar el autor?. ¿A mostrarnos su ingenio y dominio del espacio-tiempo?. No engancha, aburren esos saltos. Quiero buenas historias, p...

CRÍTICA LITERARIA : “LAS BUENAS INTENCIONES”, DE AMITY GAIGE

Me terminé de leer esta novela hace unos días, y hubo dos aspectos de ella que me emocionaron, por medio de los cuales conecté con la historia y con los personajes de manera especial. El narrador, en primera persona, es Eric. Escribe desde la cárcel para Laura, su ex mujer. Empieza así: “Lo que sigue es una crónica de mis andanzas con Meadow desde nuestra desaparición”. Su abogado le dice que debería contarlo todo: adónde fueron el padre y la hija (de seis años), lo que hicieron, con quién se vieron, etc. Le dice además que este testimonio podría ayudarlo algún día ante un tribunal. Un compañero suyo en la cárcel le dice: “No te preocupes, Kennedy. Todo irá bien en cuanto se den cuenta de que no eres un monstruo”. Dentro del resumen del libro, en la contraportada, leo una interpretación errónea de los sucesos. Una simplificación que deviene distorsión: “En trámite de divorcio, Eric y Laura se hallaban en mitad de una tensa y desagradable pugna por la custodia de Meadow, su hij...

María Demonios

Yo tuve una novieta con 18 años, un rollete que se llamaba María de los Demonios ( es nombre figurado), que al poco de dejarlo conmigo, se enrolló con uno de mis mejores amigos, al que después dejó tirado para casarse con un médico. Debo decir que aquel amigo dejó de serlo, y que pasados los años, me enteré que tenía novio. Pero la frase crucial que aquella mujer, bastante irónica por cierto ( mientras estuve con ella me gustó esa ironía, después ya no tanto), me soltó en un  autobús fue que qué malas eran las mujeres, a ver si aprendía, o algo así. Lo que recuerdo es que aquel rollo de apenas 3 meses me dejó bastante traumatizado, ( o digo "traumado" , como ahora llaman "entreno " a entrenamiento?), y cada vez que me la encontraba en un pub, estaba meses escribiendo poemas torturados. Años después, en otra fase distinta de la vida, con otro amigo conocido en otras tesituras, me la encontré en un concierto de fados, y recuerdo que no me cayó mal, a pesar de toda la...

Títulos de crédito

"Nunca seré ese poeta que me tenía prometido, pensaba Vincent Price mientras esperaba  la caída del péndulo sobre su cabeza. Dicen que el abismo es el que te mira, pero a mí me guiña un ojo. Siempre he querido hacer La Noche de Antonioni con actrices españolas, y yo, de Marcello Mastroianni. Pero nunca he tenido huevos de echarme a la calle para seducir a mujeres como hacen los argentinos. Recuerdo que vi "Vivir", de Zhang Yimou, en la Filmoteca de Andalucía, una tarde cordobesa de los años 90, mientras esperaba escuchar tu cantarina voz pronunciar en francés sevillano que preferías ver Azul de Kieslowski a una peli de chinos. Yo no era ese Totó el Héroe que me tenía prometido, ni siquiera aquel Léolo que nació de un tomate lleno de sémen; me pongo en la soledad de mi cuarto bandas sonoras de Hans Zimmer para llamar a la inspiración por su nombre : abismo, péndulo, vivir, calle y noche. Y sólo consigo parpadear y sentirme culpa...

Perrolobo

Dejó la política, dejó la poesía se quitó de la lírica como del vino se quitó del cine como si fuera una droga mala se quitó del sexo y casi del amor, se quitó de salir a la carretera, a las calles al trabajo, bueno, de eso le quitaron sin que se diera cuenta. Y sí, no está muerto vive en la niebla como un helador (trozo de estalactita o algo similar, porque le faltan las palabras). Ya sabéis que se quitó de muchas cosas, también de hablar, y eso que se le daba bien. Pero de leer no ni de ver la tele (porque debe haber tdt en los 9 círculos del Infierno) ni de escuchar bandas sonoras míticas, para recordar al héroe que una vez se prometió a sí mismo. Como decían los indios sabios : busca tu animal interior. Que vuele, nade, o corra por las praderas. Si eres oso, ataca. Si eres águila, divisa el horizonte como si fuese tuyo. Si eres perrolobo, ladra, aúlla, llora, pelea. No te avergüences de comportarte como el buen animal que eres. Cerebro de réptil, busca el sol.