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Mostrando las entradas etiquetadas como poemas sanadores

UN DECRETO

Q uiero que me entierren con una sudadera, a ser posible con un chándal y barba de cuatro o cinco días. También que depositen a mi lado un teclado pequeño, tipo Casio. Me gustaría componer música en el Ultramundo. Tú me recordarías como una estrella indy del pop. Otras personas como alguien serio, que nunca sonreía en las fotografías. Sería curioso haber tenido en mi mente, durante muchos años, la película de una vida intensa, y en realidad, no haber tocado el corazón de nadie apenas. Mis besos no te supieron a nada no me diste tiempo cuando te busqué no estabas Y aún así, me reprochaste que me controlaba. Tendría que haber tomado por la fuerza lo que creía mío por derecho, en lugar de respetar tu libertad y tu falta de sentimientos. Recordadme que sea enterrado con un buen chándal Adidas retro, la barba bien cuidada en un Barber y los labios aún con el sabor a tu saliva y quizá a otros fluidos. Qué bueno habría sido robar tu alma que me recordaras como aquel que te hizo daño, ese al q...

LAS RESERVAS INDIAS

E n el nombre del agradecimiento y los espasmos solitarios : Conducir hasta Bretaña y desear caer al mar. Lluvia helada que me recuerda a la frialdad de ciertas mujeres. Sudokus arrugados en el vagón de un tren. Atravesar las horas como en el filo de un papel. Besos de otros que sí me satisfacieron. Escalera de mano y la pintura de mi padre. No le dejaron ser artista. En las películas del Oeste que él veía pájaro volando. Romper el círculo; en la tierra dibujar con las manos. Crear un tótem un talismán y regresar al Norte.

DEBIL

Q uisiera ser como uno de esos poetas futuristas rusos que se pintan la cara con sangre por no tenerte. Me he escapado del vientre de mi madre por no ser el hombre deseado, la sensibilidad fue asumida como un lastre. Ay de los artistas reprimidos por la debilidad de su hipotálamo. Esa obra que cuelga en el techo será siempre su cabeza. Siento que mis extremidades cuelgan como la transmisión latente de la señal de internet. Microcortes que desesperaron al más grande obrero de su tiempo. Ay las calles los puentes sobre las autovías la soledad del cemento que enmascara la melancolía de una locura no diagnosticada. Quisiera ser uno de esos poetas rusos silenciados por la invasión de Ucrania, sus caras quebradizas en la alcantarilla de esta época. Ya no se hacen monumentos mamotretos no se llevan los rostros de líderes del pueblo los autócratas devenidos en odiadores de madres lápidas con letras romanas sin ninguna puntuación carcomidas por el rumiar del tiempo mas la losa herida...

HUECO DE CAL

E l placer de sentirse parte de la ropa de cama, los muñecos de goma y los peluches construyen nidos en tu nuca. Ya no eres madre. La teta cuelga ausente. Vive el gusiluz en un túnel oscuro. Quieren los payasos celebrar tu cumpleaños en una tubería de unos grandes almacenes. Mas te enamoraste de la monitora de tu hijo porque nació un poco antes. Se agosta la luz y te sientas en la pileta. De una esquina de la cornisa una araña te hace burla. No puedes desear otra cosa que volverte adolescente y gritarle a tu madre. En los locales de barrio donde se celebran eventos infantiles quiero ser el secuestrador de jóvenes mamás inmigrantes. Sospechoso de todo en fín, solitario quise ser de verdad un malo. Como iba diciendo, el placer de formar parte del ajuar de una novia las prendas bordadas en oro bien dobladitas por las frágiles titubeantes diminutas manos de una abuela que no olvidó ser madre. Tose un hombre detrás de una sombra. Observa el descolorido mantel las migajas recién colocadas el...

DIVA SECRETA

N o la conoces pero ella sabe tu nombre. Es de esas personas por las que muchos morirían o se matarían. No es sobrehumana tiene defectos pero deja una marca que cuesta borrar. Es una reina que no ejerce pero se encuentra con súbditos por todas partes. Practica una suerte de hipnosis o de sortilegio oculto palabras en un idioma que solo ella susurra en tu oído. Tranquiliza saber que esta alegría este sufrimiento es ampliamente compartido. Me he propuesto disfrutar de su presencia mientras dure el hechizo. Porque mañana no estará ni habrá posibilidad de conocer su paradero. Somos varios los que nos encontramos en un lugar secreto, y al decir un código que todos hemos pactado, deseamos que ella haga acto de presencia. Pero solo nos queda la leyenda. A D.