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Mostrando las entradas etiquetadas como poemario

Olor a tierra

H ay que salir a la calle porque el clima se muere. Tienes que ver el cielo antes de que la llama perfore tus ojos. Disfruta del preticor y del vuelo alocado del pájaro. No mires la acumulación de cadáveres en el suelo. Llueve y tienes que agradecerlo. Baila para los dioses del agua. Un subidón de azúcar y ya estás muerto. Mira los helechos o sus fantasmas en una foto de la pantalla. No temas. Queda poco.

Dormir en el suelo

Que te caiga el maná en los dedos cuando aún están hinchados en el último momento evitó que fueran cortados. Cambio de clima certificado ambiental calentamiento global de mis labios parece que la tristeza no se acaba nunca con este sol desarmado con este sol desorbitado. Un anillo crístico con forma de león alienta lo que palpita sin desesperanza. Si no te detienes, avanzas. Si miras al cielo, alabanzas. En el suelo, alabardas. Descansar para verte mejor.

Rechazo de la vida buena

Las esquinas se han convertido en palacios, los bancos donde se reúnen los muchachos son pequeñas discotecas, y los portales son platós de televisión donde las chicas hacen coreografías. Qué privilegio poder seguir siendo infantiles, lejos de la poesía profesional y de los poetas maltratadores. En provincias, los odios locales están a flor de piel, se critica por inercia a todo el que destaca, qué paz da la gran ciudad donde se es un desconocido de por vida, un nadie, un número rodeado de seres anónimos, pero nunca anodinos. Los mediocres se protegen unos a otros para evitar que el talentoso le robe la galleta al gato. Qué privilegio poder seguir siendo infantiles, lejos de la poesía profesional y de los poetas maltratadores. La libre indecisión de no querer volver nunca al lugar donde se nació. Compañeros de escuela que ya no representan nada. Ver gente buena sencilla y amable la que jamás seremos.

Pensaba que estaba en el año 2029

L os hijos vestidos de plata principitos que van de fiesta discotecas volantes en la tumba de las abuelas. Pensaba que en el futuro los recuerdos se implantaban a falta de otra cosa. Nos sentíamos especiales pero envejecemos como todos. La enfermedad y la muerte son el mejor filtro ni siquiera la sabiduría es necesaria para la especie. Solo reproducirse para vencer el impulso nihilista. Faldas cortas y largos escotes desde hace 50 años. Viejos tatuados ancianos pirceados dolores cool, parece el nombre de una novela moderna. ¿Dónde está el coche de mi padre?. Escasas son las luciérnagas que alumbran el porvenir.

La cal salpicada

H e olvidado los señuelos de la noche, el alquitrán impuro de tus labios, el maniqueísmo de sentirme sarraceno en tierra de cristianos conversos. He sentido que posabas tus lágrimas ensalivadas en el cuenco de mis ojos, y todo eso me ha gustado tanto que el orgasmo me supo a poco.

Soy un coche

Despojado de mi valor Empujado a los márgenes del colodro Cariacontecido y desmatriculado Nada pasa No importo Engolfado por tus adentros, motor gripado arrojado al pozo del Changuay. Soy solo un coche y si no te transporto nada valgo para ti.

Certeza

Una rueda dentada que en el alba inventa mecanismos bocas nervadas plañideras de dulce acento puedo nombrar cien siluetas que se proyectan en el vertiginoso abismo del tiempo. No sientes nada cuando todo desaparece y los recuerdos no son tuyos prestados por otras personas ah bendita literatura que me presta la memoria y la humanidad. La vida se difumina rápidamente entre traiciones y mentiras. Entra y se marcha lo que era eterno.

Tarde de cine

  Más que nunca las películas de Bergman deben hacerse presentes como estigmas en las manos y aquellos que levitan en sus obras nunca mienten. Los ojos de una Medusa en las imágenes de Dreyer tan modernas como la IA el cinematógrafo es atemporal como los dioses que siempre vuelven al lugar del Parto. Las ovejas pastan en el cine polaco llena de grasa la lana de sangre la lanza Longinos. El señor Bendito tú eres Me haces especial Si no, solo esperando la muerte junto al surtidor de gasolina. Domingo de Fiesta Me llena de energía la gente. Nadie te busca porque tú no alcanzas a coser el ojal de la dicha Cine español enojado las casas de pueblo y las fuentes que brotan aceite espeso. Epíteto escaso. Todo queda lejos, menos el final.

Mediavida

Raparme, afeitarme limpiar la caspa de los hombros. Parecer aceptable. Escribir de forma universal. Tener amigos de otros países. Vestir juvenil, con algún tatuaje. No ser tan anticapitalista. Promocionarme. Ser cool. No parecer gordo, sino body positive. Abrazar la precariedad como oportunidad de crecimiento personal. No mirar al suelo no mirar al suelo no mirar al suelo. No conformarme con la soledad. No esperar que pase algo sino ir a buscarlo. Pero sobretodo aparentar que las cosas van bien sonreír parecer felíz animado. No se perdona la desesperanza sí la enfermedad mental como efecto colateral de esta clase de vida. Nadie se fija en ti todavía porque no haces nada raro. Mirar el móvil es normal aunque tengas 100 años. Subir al tejado para mirar la ciudad y al fondo las nubes. No mirar al suelo. No mirar al suelo. No mirar al suelo. Invertir en criptomonedas y arruinarte. Tu madre te dice que eres pesimista, como lo era tu padre. Lo raro es no serlo y querer refugiarse en el calor...

Amén

Mientras fui un perdedor, estuve disponible. Cuidé a la gente y acabé suicidándome. Pinté cuadros grotescos, incluso muy bellos que nadie admiró. No hay sitio para ti, me dijeron. Refúgiate en el Amor de Dios, que no rechaza a nadie. Algunos te buscarán una vez muerto en la Dramapedia. Confórmate con intentar empezar de nuevo. Mientras fui un perdedor, estuve disponible. Muchos se agarraron a mí en momentos de zozobra, porque parecía un tronco que resistía a merced de las olas. Pero dejaron de ser perdedores, o eso les dijeron y al verme se cruzaron de acera. Tú eres la única opción de Bienvenida, tolerada por los ausentes. Eres como una palmada en la espalda que te da el jefe. Pero dicen que tú nunca nos abandonas, en un mundo donde tampoco cabes. Regresaste a tu posición de marginado sin la pretensión de salvar a nadie hoy los judíos te ignoran ¿cómo van entonces los romanos a crucificarte?. No hay un Demonio que te tiente no hay desierto donde huya tanta gente. Jesucristo de Palesti...

Ferry a Marruecos

Se ha producido un error; te con menta lluvia fina que no cala tú fumas un cigarrillo en Tetuán y los brazos de la chiquilla al cielo Alá. Se ha producido un error; es usted un robot o una persona no me responda hasta después de la publicidad echo de menos la televisión cuando atardece. Se ha producido un error; el ministerio fiscal es hijo de su tiempo y nieto de la irrealidad. Era otro mundo papel de estraza churros con grasa cara de pasa deseo de morir. El error fue venir. FERRY A MARRUECOS

La panacea del humo

El cigarrillo de después mata menos que el pitillo de antes de entrar a currar de coger el autobús de matar el amor de consolar la soledad. El joint de entremedias es más sano que el porro en la puerta del club que la colilla semiacabada en el callejón de la cocina clandestina como el que sale en las pelis neoyorquinas. A un muerto no le pones un Marlboro en los labios como mucho un Ducados. Tu padre fallecido no era ese murciélago en el patio de los Franciscanos abatido por los muchachos fumador obligado putada animalesca en los lejanos ochenta. Semidesnudos en la piscina burguesa viejos que se resisten a arrugarse fantasías eróticas que chorrean por la piel como aceites solares que atraen el cáncer. Cada año promesas de cambio desmentidas por las nuevas olas de calor mas abrazados al célibe clamor, sin sexo todo es tabaco que sea del bueno por lo menos. Generado por AI

BARES DE CONFIANZA

N o se puede ser cerebral mientras te comes un pincho de tortilla. No cabe la tristeza en el Bar de la Vida. Te queda solo un euro con veinte, casi 200 pesetas de antes. Un café torrefacto corto de leche en vaso largo la leche hirviendo azúcar no, con sacarina. Te lo sirven con espuma pero nadie dibuja nada en ella. Parroquianos habituales gente que no socializa como este poeta de pueblo. Se mezclan todos los grupos de edad, las chicas de oro que salen de gimnasia amigas jóvenes, un solitario que viene todos los días y aquel que siempre se sienta junto a la ventana, que no abandona su teléfono móvil, que describe la vida tan torpemente cómo puede, y que escribe de cine porque ya no quiere saber de otra cosa. Entrar en un bar está bien hasta para los que ya no se interesan por los otros y sus cosas. Yo lo pago, no, yo, que no, vale, tú, yo pago la próxima. Del bar de confianza, cuando ya no tengo dinero para otro café, me voy a pasear al chino. Miro con interés las banderas de España qu...