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EL DRAGÓN FELÍZ

EL DRAGÓN FELÍZ Había un dragón solo que no tenía amigos. Se fue al mar y se hizo amigo de una gaviota. Un niño jugaba a la pelota y sin querer, le dio un balonazo al dragón, que en lugar de escupirle fuego, le echó agua encima. Eso llenó al niño de alegría. ------------------------------ ------ LÚA SANTIAGO

NO QUEDA NADA SAGRADO

Crónica de un confinamiento Enganchado a este tubo metálico, me es imposible recordar el pezón de tu alegría. Todo se hace recuerdo, promesa infame de un cuadro de Sorolla. Niños tumbados en la arena, el mar que ruge, la silueta de una gaviota en el cielo, una pelota que bota ruidosa en el patio de una iglesia; Ramón J. Sender... No me importa ya nada. Quiero estar solo, olvidado, con el hálito suficiente que me permita respirar. Me irrita esta vida vencida más que la muerte. Esas lecturas básicas de la infancia, y después, tanta renuncia tanto rechazo, y las vecinas que te mandaban callar. Tiempo de monjas sentadas en el banco de la puerta y un niño del siglo pasado no, de hace trescientos años el álamo derribado y los viejos muertos, pero no de esta manera. ¿Don Quijote qué pinta en este mundo ya?. Yo no soy un club ni una fundación de adioses. No quiero que me acompañen las salvas, no ahora que he descubierto...

The trees الأشجار

Niño

Asumir el estado de las cosas y que las aspiraciones son papel mojado. Entonces, ¿para qué escribo?. Un estribo. Las obras perfectas de los artistas la belleza reluciente de los otros territorio vedado. Un sombrero y un garabato en una tienda de antigüedades. Vaguedades. Contar con los dedos porque es más difícil que pensarlo. Amarlo. Comenzar siempre desde cero. Osado. Rosas.

Teleoperador, la novela (Un avance)

Un teleoperador se da cuenta pronto de que la naturaleza humana es rastrera y desagradable. Sea el empresario que lo contrató como el cliente al que atiende. También el compañero que tiene al lado. Y no nos olvidemos de los supervisores. Además, da la sensación de que a nadie le gusta su trabajo, nadie está ahí porque le fascine el teléfono ni aguantar las broncas de clientes insatisfechos. Por eso todos están siempre hablando de sus vacaciones. A expensas de caerle mejor o peor a la coordinadora que parte el bacalao. Los liberados de la UGT y de la CCOO versus los de la CGT, más implicados en las cuitas de los empleados.... (Continuará algún día, cuando ya no tenga que trabajar de teleoperador)

Poemas de madrugada

1. Ahora comprendo a mi padre cuando se sentaba en la oscuridad y miraba al infinito. Todos pensaban que era un pobre hombre un ser pesimista ensimismado. Quizá se sentía un galán francés o un humorista italiano quién sabe lo que había en su interior un universo  como el de todos seguro que mejor porque era el de mi padre. Ahora que me hago mayor, le tengo más miedo a los fantasmas. 2. Las noches sibaritas Atormentadas Supermanas Tormentas eléctricas Que irradian  Tremendos porrompomperos Secos De madre de posguerra. Las noches con sombrero Emparejadas  Con estas vidas que no conozco Y que desaparecen cuando llega la mañana Seres que viajan Y que nunca están  En realidad Nunca estuvieron Siempre sospeché  Que eran producto  De mis ensueños. Las noches termita Ñiqui ñiqui ñiqui Royendo agujeros En el panel de al lado Esperando que el cuerpo Falle En algún momento Asu...

Oda a la gente normal

Ahora echo de menos ser uno de esos padres en los parques infantiles. Aunque no hay nada más estresante que ser padre y no tener curro. Ahora me miran, me miro mejor. Es injusto, lo sé. Pero a la sociedad no le importan los hijos. No es solo a las empresas, a la gente se la suda. Por el trabajo se perdona todo. Ya se puede estar muriendo tu padre, tener trabajo es la perfecta excusa para pasar de la familia sin que nadie te pida responsabilidades. Pronto lo supe en mi casa. El trabajo es sagrado y es lo primero. Yo era un niño, casi un adolescente, y tuve que aprenderlo. Me rebelé contra eso. Cómo puede ser que tener un trabajo sea más importante que lo que uno es y siente. Incluso para tu propia familia. Y aún así, fue mi padre el que quiso que no fuera como él. Pero porque él nunca fue el que yo creía que era. Mi padre era(aún es, aunque no sé por cuanto tiempo), más parecido a lo que yo soy ahora , pero también a lo que yo fui. Solo que él empezó a currar antes, a los 13 años, de a...