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INDIGENTE EN LA METRÓPOLI

Esta noche he soñado, en una cama de una ciudad portuaria, que era un indigente por libre elección. Me instalaba con otro vagabundo en el pasillo de un edificio de pisos, colocaba mis cosas y las suyas junto a la puerta de un amigo de juventud, ya padre de familia, instalado y aburguesado. Este chico abría la puerta de su casa, y salía con otros amigos y vecinos, pasaban a nuestro lado, no nos decían nada, pero su actitud, aunque tolerante, parecía molesta con nosotros. Les oía decir que marchaban a una concentración-protesta con un fin social, para fomentar la ayuda a los indigentes. Con bastante escepticismo, recogía mis cosas y me lanzaba a las calles de la ciudad metrópoli e inmensa. Me colaba en el metro e iba sin ninguna dirección en particular. Echaba de menos mi cazadora oscura, me sentía mal vestido. En una plaza me encontraba con una chica que comía espaguettis en la calle. De repente, me daba cuenta que yo llevaba una cazadora azul, deportiva, como de mujer, y que la gente m...

EL INTERIOR DE LA LOGIA

Existió un abrazador de árboles Que lo único que buscaba Era un roble con brazos Que lo abrazase a él. Ah de la dureza de tu corteza Dentro un corazón verde late Con más pasión que la mamífera. Ah si fuera pez O rosa ESPADA flamígera De un ángel sudoroso Que prohiba la entrada A las puertas del paraíso. Si yo fuera Él O Vos O una rana azul sin fuerzas Para procrear. Me cortan las alas Me tiran del pedestal Me solicitan como animal Para Darme a otro, Y no sé Y no sé si quiero Salirme de la Logia.

Anónimo Amigo

No al susurro Ni al chitón No te calles No es por ti No va contigo Los padres del miedo te tienen demasiado respeto. Quiero cantar Y bailar sobre las brasas del pasado Por qué me tengo que morir Por qué tengo que enterrar a papá y a mamá Por qué tengo que traer a más gente a este mundo Por qué no basta con estar Aunque no lo consideren vivir Todos esos que saben y dictan. Ah si pudiera correr eternamente Por los caminos no nombrados Y perderme con una sonrisa breve en el rostro, ¿tú me seguirías? Dios, regálame un cuerno Que yo aprenderé a tocarlo sin más. Déjame que hoy no me responsabilice de nada Que no firme los papeles de mi tumba Que lo haga el Otro El portador de los cheques.

LA DUDA

Cuando mi padre ya no puede aconsejarme Ni siquiera ofrecerme su aliento Cuando no hay guía en este camino Y en la soledad absoluta Tienes que recorrerlo Sin queja alguna Aceptando la conciencia Como un regalo Como un donativo de los dioses. Entonces, tienes que equivocarte y aceptar Que acertar es algo más que una lotería. Un perro sólo puede ofrecerme su mirada Como los niños Y ya hay suficiente belleza en este mundo Reflejada en sus ojos Sus ojos. Si puedes soportarla Vente conmigo Y duda a mi lado.

Algunas cosas han cambiado - Poemas -

Lejos El cobarde no quiere No puede, no debe No sabe o lo conoce demasiado bien Pero no entiende O sí comprende que es el miedo Lo que le paraliza Detrás de una piedra. Me gustaría estar muerto, se dice, Para no tener que decidir Todo aquello que acarrea el estar vivo. No te refugies en tu mente Es sólo engaño Sal del laberinto del deseo Es patraña vieja y poco solemne. Camina y vive bajo la luz del sol Porque en la oscuridad ya no anda nadie. Mamá, papá, ¿dónde estáis? Me obligan a crecer lejos de vosotros.

YO QUE NO TE MEREZCO

Acaso los ángeles no sufren catarsis suficientes, Ser los elegidos para cambiar en un mundo de Desaparecidos Con frecuencia camino por las calles congeladas y veo Belleza donde no la hay, Digo te quiero a las mutiladas Y me arrimo a las enfermas de cáncer Beso a las que extirparon el útero Y abrazo a las que le faltan un pecho Yo soy el que merece conmiseración Yo soy el que no sabe apreciar la vida. Le veo a Él en los cuerpos flacos de los hambrientos De los que padecen Sida, de los heridos de guerra De los que duermen en nuestros bancos, Él es el Gran Clásico de todos los tiempos que continúa Pegado a nosotros como el No-Visto, Tan Vivo habiendo Muerto cada vez en mi retina. Estás en ellos tanto como en mí mismo Yo que no te merezco nada, que si te viera ahora caminando, no te reconocería. Te miraría de soslayo y continuaría apretando el paso por si acaso.

ALEMANIA SECRETA Y ESOTÉRICA

*Recorte enviado por EiyelJasel. Pinchar en la foto para leer mejor el artículo.