Ir al contenido principal

Entradas

TIENDA DE COMICS BAJO LA MONTAÑA

Aún me acuerdo de un sueño curioso que he tenido esta pasada noche : Creo que estábamos mi pareja y yo en la cima de un risco, una pequeña montaña. Desde arriba, echados sobre la roca, veíamos la fachada y el escaparate de una gran tienda de cómics, pintada de rojo. Fuera se congregaba mucha gente. Bajábamos y veíamos a chavales, bastante frikis, en el interior, pero todavía estaba cerrada al público. Yo quería entrar, aunque antes había entrado mi novia, que conocía a uno de los dueños. Había un pinchadiscos dentro, preparando el espectáculo. Al final, me decidía y entraba en el local. Un chaval, más o menos treintañero, me conocía y charlaba conmigo. Antes, ese colega, me había lanzado unas gafas de sol blancas a la cima del risco, que yo había agarrado en el aire. En el interior de la tienda, me colocaba unas gafas, que ya no eran de sol, sino de charanga de carnaval, gafas de broma ridículas para unirme a las extrañas vestimentas pop de los dueños del local y al próximo espectáculo...

CORRIENDO POR LAS CALLES BLANCAS

Nunca me imaginé que pudiera, como tantos castizos de mi tierra, extenderme en alabanzas a las calles antiguas y blancas de Villa Badorco (Córdoba en sueños), y poblar su imaginario colectivo de tesoros árabes subterráneos, palacios derruidos detrás de altas tapias y cipreses soñadores que dan sombra junto fuentes de agua eterna. Nunca imaginé que pudiera someterme a la nostalgia y a la melancolía en una ciudad que invita a eso, a meditar cerca de los canalillos que riegan los claveles. He corrido con gafas de pasta por las calles de la judería, perseguido por un cameraman medio borracho, intentando los dos crear cortometrajes de una vida invisible. Esa ilusión de existencia paralela a la ciudad muerta y callada, sin habitantes, ensoñadora, que habita dentro de cada Badorqués que se precie. Denomínese Ciudad Cordura, Corduba o Badorco, sus calles y sus patios no nos merecen. (Nunca imaginé que pudiera decir esto. Maldita sea. *Dedicado a Quique Garcés, Pilar Nicolás, Javier Carmona, Pe...

CON MI ABUELA POR LA PLAZA

Esta noche he soñado que paseaba por el centro de una ciudad, Villa Badorco, (Córdoba en Sueños), y de buenas a primeras me encontraba dentro de una casita prefabricada, pequeñísima, donde una señora mayor bajita me enseñaba los cuartos y el baño. Parecía más un almacén acondicionado para vivir que una vivienda. Salimos los dos de la casa prefabricada, y al acompañarla hacia la plaza del mercado, (como yo a veces hacía en la realidad con mi abuela Lola), me fijo que es ella, mi abuela real, muy maquillada y vestida con muchos colores. El sueño se difumina en eso, en que vamos a comprar a la plaza. Es un homenaje a ella.

UN JARDÍN EN EL CALLEJÓN

Esta noche he soñado que me asomaba al balcón de mi casa de Córdoba, donde ya no vivo, y contemplaba como en el callejón habitualmente cochambroso y olvidado aparecía ahora un césped amplio y muy cuidado, rodeado de las paredes blancas de los edificios. Niños y adolescentes rubios, bien vestidos, que parecían holandeses ó alemanes, jugaban en el jardín todos juntos, en grupo, como si hubiera un concurso o unas pruebas deportivas que se celebraban en la calle. La sensación fue agradable y positiva.

SUEÑOS DE ANA

Ana a veces tiene sueños catastrofistas. Me confesó que a veces, se cumplen. Yo, en broma, le digo que es una médium venida a menos. Esta última noche ha soñado con un accidente de avión. Al aterrizar, no podía sacar el tren de aterrizaje, y el jumbo aterrizaba sobre su panza arrasando los bajos de un edificio, un instituto o universidad, porque moría mucha gente. Me decía que no era un atentado, sino una catástrofe. * * * En un sueño anterior, Ana veía el nacimiento del hijo de un conocido de Córdoba esta misma semana. No sé si se cumplirá o no. * * * Leí hace poco en un diario, que algún científico tenía la hipótesis de que el tiempo no es lineal, sino simultáneo hacia delante, el futuro, y hacia atrás, el pasado, como si las acciones irradiaran una frecuencia o un campo que cubre un espacio en varios sentidos temporales, de ahí que pudiéramos intuir con frecuencia algo que va a ocurrir en pocos segundos. Quizá algunas personas sensitivas puedan sentir esos sucesos, no con segundos d...

"Catedrales y Naturópatas" : 1er. Sueño

Paracelso Como suele ser habitual en algunos sueños recurrentes que tengo, aparezco vagando por ciudades imaginarias y recorriendo bares en la calle donde comer, en cascos antiguos cercanos a catedrales-palacios-campus universitarios, edificios convertidos en multiusos. Asisto a misas extrañas multitudinarias, que podrían ser congresos o reuniones locales. Encuentro a una mujer de mediana edad, vestida de negro, pobre, que anda renqueando. Me siento con ella, y como un experto, le consulto sus enfermedades y le cuento qué hierbas podrían servirle para sus dolencias, siempre dejándole claro que la medicina alternativa es sólo un complemento de la científica. Supongo que todo esto viene porque últimamente estoy interesado en estos temas y en prácticas orientalistas de gimnasia y relajación.