Echo de menos los portales
que eran mis pequeñas casas,
refugios del clima
árido
y presentación de voces nuevas.
El Sol quemaba pero era mi amigo
como el dolor de las rozaduras en
cada pequeño paso.
Echo de menos
mi antigua vida islámica
de confort en Dios
Señor de los Mundos
cuando los ancestros
te cogían de la mano
y te llevaban a rezar
dejando el planeta
a tus espaldas.
Echo de menos comer en la calle
como un vagabundo
llegar cansado y satisfecho
por el trabajo realizado.
Quiero ponerme en tus manos
someterme a tus designios
como la gente
de antes.
Que el cura no me mire
Que el imán
sea astronauta
que mi rezo
al orbe sea sagrado.
Leyes y ritos
para purificarte
y sentirte bien
preparado para
que los demás
no sean hostiles
colaborar
a liberar al hombre
de su pesada carga.
Rabb al-‘alamin, رَبِّ الْعَالَمِينَ
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