Ir al contenido principal

Cult night

Esta noche me regalo salir de marcha
por las calles del youtube
me pongo hasta las cejas de sopa avecrem
y cocacola falsa
dopada por supuesto
de do re mís en solfa
y me voy a bailar a phantogram
porque mola y me gusta su pelo
y me siento joven y moderno
porque busco las luces estreboscópicas
que me favorecen tanto
como un robot en su mejor momento.

Ven conmigo a mover el esqueleto
ahora que has cambiado tu imagen
me gustabas gorda y ahora flipo contigo flaca
pero no porque sea lo que te dicen las peluqueras
es que verte cambiar de peinado y de vestido
es ver la vida evolucionar
desde la ameba hasta el gordicidio.
Mi mamá me dice que no deje el gimnasio
que cultive mi aspecto hasta decir basta
que me grabe en el espejo vestido y semidesnudo
(bueno, eso no lo dice mi madre).
No es momento de sentirse amenazado
por los vecinos de abajo
no es momento de buscar intimidad en las redes sociales
cuando tú me estás leyendo en este mismo momento.
Las rubias de mechas no tienen instagram
pero anda que no critican desde el escaparate.
Siempre doy gracias por no haber nacido mujer
mientras hago el ridículo en la pista de baile.
Pero qué bien me lo estoy pasando, pordiós!!
Sé que los cubatas me sientan fatal
(quizá ya no se llamen cubatas, el vocabulario
cambia tanto como las camisas de Desigual)
y el tabaco se me sube a la cabeza como un tumor,
pero qué hago yo intentando ligar con colegialas de pelo liso
que me sacan tres niveles de inglés americano.
Vuelvo a mi sofá de estaño
para hacer el amor con la mente
como un jedi de película Ese
pero aún no te cambies de peinado
no te cortes el pelo todavía
que tenemos que salir de copas
pasado mañana y hacerte fotos
para colgarlas en el facebook
y que tus jefas te comparen entre risas
con animales innombrables las muy cabronas.
Frente a frente nos miramos
en uno de los reservados de Kapital
mientras Anita Obregón me pasa un papel
con la dirección de un club de swingers.
Yo no pienso ir, ¿y tú, amiga mía?
¿Qué piensas?
¿Tanta inventiva de sábado por la noche
te parece un poco insoportable?
Pasado mañana seremos viejos
y nuestros hijos se cansarán de pegarnos
patadas en la boca.
Vamos a ver juntos Telecinco
que es agradable y no cansa.
Nos tenemos el uno al otro
mientras nos metemos mano.

Comentarios

Entradas populares de este blog

BOOKCHANCE, tienda online de libros, revistas y cómics de segunda mano. También dibujos e ilustraciones originales.

Pedidos por whatsapp .  Obras de Ana Iris Simón, Houllebecq, Amelie Nothomb, Santiago Lorenzo , etc.., en muy buen estado. Revistas de historia, cómic europeo y de autor. Ilustraciones y dibujos originales. *En un futuro, venta de obra pictórica de nuevos artistas y creadores.

Contra Juan Manuel Santiago León

  eres un gran iluso un cobarde te dejas llevar por la gente y algunas modas, las más subterráneas y que nada te reportan. Pierdes demasiado el tiempo en socializar con quien no te conviene, solo por agradar, porque te da terror sentirse solo porque lo estás, acostúmbrate. No has tenido perseverancia para haber hecho algo útil con tu vida, trabajar de verdad para aprender un oficio real, no esos llenos de humo que al sistema tanto le gustan. Ya quisieran que todos fuésemos artistas, antes de la literatura, ahora de internet y las redes sociales, humo, puro devaneo y gestos para la galería. No eres nada, no sabes nada, puro ego, pequeñito, ignorado, un fracaso, impostor. No sirves para ayudar a los demás ni para dar un abrazo. Lo que dices es sólo lo que quieres ser a lo que aspiras, pero no luchas por conseguirlo. Sigues perdido en esta vorágine. Te rodeas de ciegos como tú, y de ahí no se sale. Párate y cierra los oídos. Céntrate en solo una cosa. Persevera y olvídate de todo lo d...

Inteligencia Artificial

E n esta ciudad poblada de innaturales lo usual es dormitar en un no-lugar; un McDonald's, una nave industrial reconvertida en parque de ocio infantil donde no se conocen entre sí los padres. Tanta obsesión por tener un cobijo propio donde morir solos, cuando en una estación de autobuses siempre hay un fulgor de gente. Recuerdo el hospital, otro no-lugar donde te sentías acompañado. En la multinacional de hamburguesas me tratan mejor que en la plaza (mercado) del barrio, que ya solo frecuenta la gente de dinero. Arrojamos a nuestros hijos al foso para poder respirar durante un rato, pero y si no quiero respirar, y si mi única vida son ellos... He visto a personas muy sociables cambiar con la pandemia, y justificar su concha de mar de forma poco aceptable. Ahora más que nunca, la vida se ha hecho inhumana, solo apta para la inteligencia artificial, que remeda, que copia, que tampoco nos mejora. Comprendo la alta tasa de suicidios a nivel mundial, sin un propósito, sin una motivación...