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Mi única protesta


A mí algo tan castizo como el vermú,

me hace tener visiones :


veo a un señor mormón muy respetado

y el recuerdo de aquella noche,

las tardes de mucho trabajo que te dejan ultra y vacío

la vecina rubia espiada

como único aliento del día rápido

y los videos del youtube de antiguos amigos expulsados

los episodios nuevos de Perdidos

que serán ampliamente recordados

y la ciudad natal entre sueños

como otra vida mejor, divertida, imaginada.


Pensamientos negativos que ensalzan la destrucción de la existencia

la paranoia nacional

tiempos de crísis de cabizbajos

y mis padres solazándose en la playa.

Siento el alcohol como acicate creativo

trampa drogadicta

euforia tristona

callejón sin salida

como echar la primitiva día tras día.

Conozco casi por su nombre a los dealers nigerianos

nunca les compré costo

pero me miran cuando paso por su lado,

tengo cara de posible comprador de sueños duros.


En esta doble vida

de un ser que no conozco,

descubro nuevas calles, aceras de alquiler

vivientes dominicales.


¿Dónde se quedaron los muertos con un pañuelo en la cara?

¿Y los sextercios en los ojos?

A los niños nos presentaban a nuestros abuelos-cadáveres

y después nos marchábamos a jugar como si nada.

Ahora mi abuela prefiere a otro nieto

llena mi vacío con otro vacío más cercano

cuando ella sea una cáscara vacía,

¿me iré a jugar como si nada?.

Cuando uno crece los muertos importan más que antes

los incorporas hablas con ellos les rezas

los sacas bajo palio.


Asisto al desmantelamiento de la realidad

a la bienvenida de la virtualidad

a la abolición de la memoria

de la tradición, el rito ya no existe.

No hace falta ser nacionalsocialista para fundar una familia propia.

Huyo de las ideas-fuerza

pero deseo participar en un grupo fuerte

si pudiera, alzaría el brazo

haría el paso de la oca

exigiría que todos fuésemos iguales.


Y lo más fácil, ante todo, es sumergirse en la blanca niebla del olvido,

en el sopor del cansancio

en el rencor en el odio suave

en las viejas con perros trajeados que molestan.


Qué fácil es meterse en Internet y adormecerse

crear un blog un perfil personal

y que ahí te las den todas

y vivir como un semi-yo habitualmente.


Como única protesta, NO-ESTAR.

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