Ir al contenido principal

EL ÚLTIMO DE LA LISTA


La noche pasada tuve una pesadilla muy rara. Era primavera. Iba vestido con una camisa de rayas de manga corta y pantalón de pinzas, muy formalito. Al girar una esquina me encontraba con la entrada a una especie de salón de fiestas o club nocturno. Al pie de las escaleras de bajada, Acebes se dirigía a mí y me decía que me estaban esperando, que no llegara tarde. Atravesaba un salón abarrotado de gente y mesas puestas como para una celebración, y tomaba mi sitio junto a Zaplana. A su lado estaba Letizia Ortíz. Zaplana sacaba una agenda y una papeleta electoral, y me contaba que me habían colocado el último de la lista sin preguntarme, como suplente, y que también aparecía el último de una lista para el País Vasco ó Navarra, por un truco que se había sacado de la manga para que todos pudiéramos figurar en la mayor parte de listas posibles. Se disculpaba por no haberme pedido antes la opinión. Yo le decía que sí sonriendo, aunque en mi interior me preguntaba qué carajo estaba haciendo yo en un acto del PP cuando siempre había sido de izquierdas, y qué iban a pensar mis amigos de mí cuando descubrieran que me habían colocado sin preguntarme antes en una lista de ese partido de derechas. Eso sí, me hacía sentirme importante como un recién llagado Don Nadie a la política activa. Vaya sueño..

Comentarios

  1. WAJAJAJAJAJAJA!! ¿Sueño o agradable pesadilla? Muy bueno, je. Mi sueño de esta noche también ha sido extraño. Estaba contigo y con muchos amigos y conocidos (hombres y mujeres) de ayer y de hoy, en un islote blanco lleno de casitas blancas y extrañas ruinas, y todo se iba al carajo, la isla se movía y era parcialmente cubierta por el agua a ratos, desconocidos se alejaban por el mar a caballo, una extraña y enorme cabra se me acercaba, mansa pero temerosa, para que la acariciase, y tenía diálogos absurdos con la gente que conocía, mientras algunos intentaban salvar unas absurdas pertenencias que no tenían sentido que estuvieran allí. Por último se iba la luz, (en una isla a pleno dia!! se apagaba el extraño Sol eléctrico!!) y unas señoras intentaban pasarnos lista para ver quién habia desaparecido en un confuso caos. la sensación no era de agobio, más bien de desconcierto.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

BOOKCHANCE, tienda online de libros, revistas y cómics de segunda mano. También dibujos e ilustraciones originales.

Pedidos por whatsapp .  Obras de Ana Iris Simón, Houllebecq, Amelie Nothomb, Santiago Lorenzo , etc.., en muy buen estado. Revistas de historia, cómic europeo y de autor. Ilustraciones y dibujos originales. *En un futuro, venta de obra pictórica de nuevos artistas y creadores.

Contra Juan Manuel Santiago León

  eres un gran iluso un cobarde te dejas llevar por la gente y algunas modas, las más subterráneas y que nada te reportan. Pierdes demasiado el tiempo en socializar con quien no te conviene, solo por agradar, porque te da terror sentirse solo porque lo estás, acostúmbrate. No has tenido perseverancia para haber hecho algo útil con tu vida, trabajar de verdad para aprender un oficio real, no esos llenos de humo que al sistema tanto le gustan. Ya quisieran que todos fuésemos artistas, antes de la literatura, ahora de internet y las redes sociales, humo, puro devaneo y gestos para la galería. No eres nada, no sabes nada, puro ego, pequeñito, ignorado, un fracaso, impostor. No sirves para ayudar a los demás ni para dar un abrazo. Lo que dices es sólo lo que quieres ser a lo que aspiras, pero no luchas por conseguirlo. Sigues perdido en esta vorágine. Te rodeas de ciegos como tú, y de ahí no se sale. Párate y cierra los oídos. Céntrate en solo una cosa. Persevera y olvídate de todo lo d...

Inteligencia Artificial

E n esta ciudad poblada de innaturales lo usual es dormitar en un no-lugar; un McDonald's, una nave industrial reconvertida en parque de ocio infantil donde no se conocen entre sí los padres. Tanta obsesión por tener un cobijo propio donde morir solos, cuando en una estación de autobuses siempre hay un fulgor de gente. Recuerdo el hospital, otro no-lugar donde te sentías acompañado. En la multinacional de hamburguesas me tratan mejor que en la plaza (mercado) del barrio, que ya solo frecuenta la gente de dinero. Arrojamos a nuestros hijos al foso para poder respirar durante un rato, pero y si no quiero respirar, y si mi única vida son ellos... He visto a personas muy sociables cambiar con la pandemia, y justificar su concha de mar de forma poco aceptable. Ahora más que nunca, la vida se ha hecho inhumana, solo apta para la inteligencia artificial, que remeda, que copia, que tampoco nos mejora. Comprendo la alta tasa de suicidios a nivel mundial, sin un propósito, sin una motivación...