Ir al contenido principal

EL ARTE HELADO


Cuando uno es hij@, simpre se le echa la culpa a los padres por algo : por haber nacido, por no hacernos caso, por no darnos lo que queríamos, por no darnos suficiente cariño, etc..


Yo tengo mi propia lista de reproches como es normal. Incluso hay psicoanalistas que achacan la agresividad, el odio interior, a que la madre no dio el suficiente amor al hij@.

Hay mil teorías, mil víctimas y verdugos.


Claro, a mí me hubiese encantado recibir más apoyo moral y espiritual de unos padres que fueran abiertos de mente, que tuvieran cultura, que fuesen unos intelectuales. Pero uno ha nacido donde ha nacido, en una clase social determinada y determinante, y lo que vale al fin y al cabo es el amor y el cariño que has recibido y que has dado. Además, no hay nada que reprochar porque la responsabilidad última de una vida la tiene uno mismo, y la trayectoria que sigues es cosa tuya. Llega un momento en que los padres no pueden, no saben ya dar consejos útiles, porque no han vivido tus circunstancias. Estás solo, tú tienes que crearte tu identidad fuera de ellos, a pesar de ellos, contra o junto a ellos. Lo que importa sobre todo es si están bien, sin son felices, y poco más. Su salud, su tranquilidad vital. No hay que esperar nada más. Intentar darles tú ahora, devolverles lo que han hecho por ti, tenerles respeto.


Por eso, no hay que pensar en tus propios padres como espectadores de tu obra artística. Tampoco hay que abochornarles, pero no hay que hacer proyectos para que a ellos les gusten o los entiendan. Si Tú ya eres libre, pues tu obra también.


Porque yo ya no voy a educar ni a cambiar a mis padres, ni ellos a mí. Les pedimos cosas imposibles. Nos han traído y echado a la vida. Ya es suficiente. Ni yo les pido a ellos lo que no pueden darme, por educación, cultura, etc..ni ellos deberían pedirme nada más. El proyecto es sólo mío, bueno o malo. Si alguien quiere unirse, ser espectador, bienvenido sea.

Ellos no deben aferrase a sus cachorros ni nosotos l@s hij@s a su regazo eterno.

Porque un día no estarán de verdad, y estaremos solos, o con nuestras propias familias y amigos.


Si hay algún motivo para hacerse millonario, es también por ellos. Para comprarles una casa más grande, para que no pasen apuros nunca más. Un americano tendría que escribir un libro de autoayuda empresarial : Como hacerse millonario por tus padres.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

BOOKCHANCE, tienda online de libros, revistas y cómics de segunda mano. También dibujos e ilustraciones originales.

Pedidos por whatsapp .  Obras de Ana Iris Simón, Houllebecq, Amelie Nothomb, Santiago Lorenzo , etc.., en muy buen estado. Revistas de historia, cómic europeo y de autor. Ilustraciones y dibujos originales. *En un futuro, venta de obra pictórica de nuevos artistas y creadores.

Contra Juan Manuel Santiago León

  eres un gran iluso un cobarde te dejas llevar por la gente y algunas modas, las más subterráneas y que nada te reportan. Pierdes demasiado el tiempo en socializar con quien no te conviene, solo por agradar, porque te da terror sentirse solo porque lo estás, acostúmbrate. No has tenido perseverancia para haber hecho algo útil con tu vida, trabajar de verdad para aprender un oficio real, no esos llenos de humo que al sistema tanto le gustan. Ya quisieran que todos fuésemos artistas, antes de la literatura, ahora de internet y las redes sociales, humo, puro devaneo y gestos para la galería. No eres nada, no sabes nada, puro ego, pequeñito, ignorado, un fracaso, impostor. No sirves para ayudar a los demás ni para dar un abrazo. Lo que dices es sólo lo que quieres ser a lo que aspiras, pero no luchas por conseguirlo. Sigues perdido en esta vorágine. Te rodeas de ciegos como tú, y de ahí no se sale. Párate y cierra los oídos. Céntrate en solo una cosa. Persevera y olvídate de todo lo d...

Inteligencia Artificial

E n esta ciudad poblada de innaturales lo usual es dormitar en un no-lugar; un McDonald's, una nave industrial reconvertida en parque de ocio infantil donde no se conocen entre sí los padres. Tanta obsesión por tener un cobijo propio donde morir solos, cuando en una estación de autobuses siempre hay un fulgor de gente. Recuerdo el hospital, otro no-lugar donde te sentías acompañado. En la multinacional de hamburguesas me tratan mejor que en la plaza (mercado) del barrio, que ya solo frecuenta la gente de dinero. Arrojamos a nuestros hijos al foso para poder respirar durante un rato, pero y si no quiero respirar, y si mi única vida son ellos... He visto a personas muy sociables cambiar con la pandemia, y justificar su concha de mar de forma poco aceptable. Ahora más que nunca, la vida se ha hecho inhumana, solo apta para la inteligencia artificial, que remeda, que copia, que tampoco nos mejora. Comprendo la alta tasa de suicidios a nivel mundial, sin un propósito, sin una motivación...