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ALTER EGO

En los rótulos del cortinglés he visto la nevada más bonita que recuerdo en la esquina de Goya con Alcalá los abrigos, el mendigo la farmacia 24 horas y la tienda de ropa moderna al lado, el portal extranjero como vecino conocido, luces donde reconocernos. He caminado mucho tiempo en soledad sin pararme a mirar los rostros sin sentir que esto fuera mío desarraigado, desubicado, absurdo sinsentido. El miedo se queda en la espalda como una mochila regalada puede pasar de todo y que tampoco suceda nada. Quiero dejarme engañar por los otros reírme metido hasta las cejas. En la gran aventura callejera la educación sentimental se medía en 400 golpes. Cuando dudas de todo hasta del citado poema y sientes la inutilidad del tiempo.. por eso quieres que éste pase tan rápido como un falso dèja vú. Quieres en el fondo que alguien se aprenda tu nombre y no dude en buscarte, pronunciándolo a cada paso con temor y temblor si no te hallase.. si esto llega a cumplirse algún día prometo dejar olvidado e...

Cuarteto

Me reprochan vivir en el pasado como hace casi toda mi familia es tradición de estirpe amar los golpes recibidos. Las civilizaciones pesan sus ruinas las llevo sobre mi espalda y en los cementerios musulmanes mi esqueleto también allí reposa. ¿Recuerdas la música del belga y el piano minimalista de aquel otro? En sus conciertos imaginarios nos arrebujábamos como pequeños gorriones. Si no nos tiramos al vacío presos del éxtasis fue porque la tradición nos llamaría más tarde, separados por el progreso mírame ahora escribiendo los recuerdos bebiendo cerveza solo, protegido del frío como un funcionario del hastío. Los amores vendrían después, alados y los contratos temporales harían gangrena pero las heridas ya no cuelan. Busco en el espacio taimado a los amigos perdidos y sólo hallo esbeltos túmulos del pasado, tradición de estirpe es amar los golpes recibidos.

Certeza

Yo no estoy equivocado te lo escupo a la cara ó te lo digo : me ha costado años de incomprensión llevarlo a cabo, y aunque te parezca inmodesto, te lo vuelvo a susurrar bajito: - Yo no soy el que está equivocado. A mi lado se encuentran los vivos y los muertos tan sólo soy la extensión de una cadena.